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8 de febrero de 2018

Eclipse Parcial de Sol - Febrero 2018

Fotografía propiedad de Jimmy y Linda Westlake (ilustrativa de un eclipse parcial de sol)


El año calendario que aún estamos estrenando trae consigo una seguidilla de eclipses que superará a la del 2017; como dato extra, uno de ellos, el del 13 de julio, tendrá como novedad la incorporación del eje Cáncer-Capricornio, que nos habla de contención y estructura del Ser en desarrollo. Sin embargo, el que nos concierne por su proximidad es el del próximo 15 de este mes, que insiste en la integración del eje Leo-Acuario (sí: los ciclos de eclipses se mueven "al revés" del sentido tradicional del zodíaco). Podrá verse en la mayoría de provincias argentinas, en horarios cercanos a la puesta de sol . 

En la entrada sobre el eclipse del pasado agosto decía que la intención de esta dupla complementaria era poner en evidencia aquella autenticidad capaz de manifestar el núcleo de nuestra esencia (de qué manera lo hizo en cada quien, podrán, queridos cosmonautas, explayarse en los comentarios si lo desean). A lo largo de los seis meses que siguieron después, hubieron situaciones externas o internas que iluminaron partes en sombra de nuestra personalidad para que tomemos consciencia de ellas, de cara a una sana integración.

La lunación situada en Leo brindó la capacidad de auto-enfocarnos en lo que no era parte vital de nuestro Ser; mientras que Acuario, desde la otra orilla, fue abriendo la posibilidad de romper con esos apegos o mandatos adheridos a expresiones que por mucho tiempo creímos propias. Así, se fueron configurando los acontecimientos, que, por si fuera poco, sumaron la profunda e incansable búsqueda de un Júpiter en Escorpio y el final de los teoremas con Saturno en Capricornio, ambos ingresados en el último trimestre de 2017.    

De vuelta al presente, con la "comunión" Sol-Luna que tendremos el día 15 llegará la contracara de todo este proceso. Dicho de otro modo, estará disponible una mirada objetiva y mucho más clara desde la que podremos comenzar a comprender el accionar recíproco de estos eventos en la vida personal y en los fenómenos colectivos que como especie generamos. A partir de esta comprensión es que asimilaremos mejor las experiencias de los meses ya transcurridos. 


Particularmente, el eclipse ocurrirá en el 28° grado de Acuario (27°07'). Según la reinterpretación de los símbolos sabianos de Dane Rudhyar en su libro "Un mandala astrológico", la imagen asociada es la de "un árbol talado y serrado para asegurar un abastecimiento de madera para el invierno". El comentario del autor sobre esta escena nos aclara un poco más las cosas: "Se relaciona con la capacidad humana, en la vida natural, de prepararse para el futuro y con la utilización de la fuerza física y la ingenuidad mental"

En resumidas cuentas, podemos intuir que el próximo ocultamiento de la luminaria estará cargado de energía de "futuro"; no sólo porque es Acuario el signo anfitrión, sino porque, precisamente en el 28° grado radica una capacidad previsora, -a nivel individual y colectivo-, que "...puede ser parte de un ritual bello y armónico impregnado de profunda significación". De aquí que en los meses post-eclipse, y hasta mediados de agosto, donde se volverá a repetir en este mismo eje zodical estemos incrementando el alcance de nuestra consciencia como grupo humano en cuanto a la naturaleza y sus recursos; así como se nos mostrará que la "fuerza" (el León) ha de estar al servicio de una visión superior (el Aguador) captada por la mente en reposo.     

Y con esto de la mente me quedo para añadir que Mercurio estará muy cerquita del evento, reforzando la idea expuesta arriba, así como lo manifestado por el símbolo. También, habrá sextil de Urano, como aspecto favorable del mismísimo dispositor del eclipse; y una cuadratura de Júpiter que nos estará alertando sobre posibles exageraciones y tendencias a chocarnos contra los excesos propios y ajenos. Por supuesto, aquellos con puntos sensibles (Sol, Luna, Ascendente, Medio Cielo, etc) en torno al sector de la rueda indicado, así como los otro miembros de la cruz fija (Leo, Tauro y Escorpio), funcionarán como receptores más fieles de las vibraciones y mensajes que el cielo reflejará para nuestra mayor comprensión de quiénes somos y qué hacemos en este plano. 

Bendiciones, y feliz tránsito a consciencia.          

    


        

21 de agosto de 2017

Eclipse Total de Sol - Agosto 2017


El fenómeno celeste conocido como "eclipse" involucra a dos cuerpos de gran relevancia para la vida en la Tierra: el Sol y la Luna. Esto, era razón de más para que los astrólogos y astrónomos de antaño se preocuparan por saber cuándo ocurriría y pusieran especial empeño en interpretarlo. Sin embargo, lo hacían fundamentalmente porque consideraban a este suceso como algo negativo, pues, a la gran mayoría de la gente, le provocaba terror ver a su única fuente de luz y calor natural ensombrecida. Y todo eso sin tener en cuenta las supersticiones que circulaban, ni el significado espiritual que se le atribuía.

Lo que todos sabemos hoy, siglos después, es el principio astronómico de por qué ocurren los eclipses: la Luna se interpone entre la Tierra y el Sol, durante la fase de novilunio, y su disco (desde nuestra engañosa perspectiva) se superpone al del Astro Rey, por algunos minutos. No obstante, por otro lado, todavía quedan reminiscencias de esa connotación oscura y fatalista que se les adjudicaba. Y eso se debe, en buena parte, a entendidos en la materia que han conservado esas interpretaciones antiguas, quizás, por falta de adecuación a las nuevas necesidades de la humanidad.

Pero mirando el cielo un poco más actual, hace algunas horas experimentamos el evento de un eclipse solar total, ocurrido en los últimos grados del signo de Leo, en conjunción a la reconocida estrella Regulus, "el pequeño rey". El mismo tuvo mayor rango de visibilidad en el hemisferio norte; así como el próximo, de tipo parcial en febrero de 2018, será observable al sur del globo. 

Y en esta parte me detengo para aclarar que, al igual que sucede con los planetas, los eclipses tienen su propio ciclo que se repite cada 19 años. Por lo tanto, no se trata de eventos aislados portadores de calamidades, ni tampoco portales que liberan oscuridad. Desde la visión humanística y evolutiva de la astrología, durante un eclipse total de sol, dependiendo de si ocurre cerca del Nodo Norte o Sur de la Luna, puede traernos cuestiones del pasado que irrumpen en nuestro presente, para ser integradas o resueltas; o bien puede activar lo necesario para que nos enfoquemos en el aquí y ahora, brindándonos el "piso" emocional para que saquemos algo de nuestro ser a relucir. 

Volviendo al evento astronómico de hoy, sabemos que ocurrió cerca del Nodo Norte (25° Leo), con lo cual, podemos decir que estuvo sacando a flote (y lo seguirá haciendo hasta febrero) todo tipo de situaciones ligadas a nuestro pasado, con el fin de purgar nuestra consciencia, personal y colectiva, en pos de desarrollar una identidad más plena y auténtica con el Ser Esencial de cada quien. Recordemos que en el eje nodal, del otro lado, se encuentra Acuario, con su llamado a que cada ser humano individual coopere con lo grupal; en este caso, sin perder su centro interior. 

Para terminar, me gustaría recalcar que quienes tengan planetas, o puntos importantes de su carta, en los signos fijos (Tauro, Leo. Escorpio y Acuario) serán los que perciban las oportunidades y requerimientos energéticos de este eclipse con mayor intensidad. Para ellos, todo lo dicho será más que evidente, siempre que, precisamente, no se cierren. Después de todo, si tenemos en cuenta que lo que nos llega como experiencia es un mensaje particular del alma en evolución, hay que reconocer que los colores los asigna nuestra mente y  sus creencias. 

Los dejo con este regalo musical, un clásico muy apropiado para la ocasión astronómica... Abrazos cósmicos. 


      
     
        
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